Las obras, a cielo abierto, consisten en la remodelación de la A-8 para conectar con la nueva infraestructura Los afectados tienen un mes para presentar alegaciones
TERESA ABAJO t.abajo@diario-elcorreo.com/BILBAO
La cara más desconocida de la 'Supersur' es, paradójicamente, la que discurrirá a cielo abierto. La nueva autopista se identifica sobre todo con los ocho kilómetros de túneles que salvarán la complicada orografía vizcaína desde Trapagaran hasta Bilbao. Sin embargo, antes de llegar a ese punto es preciso acometer la remodelación de la A-8 y su conexión con la nueva infraestructura. Este trazado, que abarca desde Santurtzi y Ortuella hasta Trapagaran, ya cuenta con un proyecto definido.
La Diputación acaba de aprobar en Consejo de Gobierno el primero de estos tramos, el enlace entre Ortuella y Portugalete. Quedan pendientes otros tres que, según fuentes del Departamento de Obras Públicas y Transportes, estarán terminados «de aquí a febrero». Se trata de las conexiones Santurtzi-Portugalete y Portugalete-Trapagaran, así como el viaducto que atravesará esta última localidad. Son obras menos costosas que los tramos en túnel, aunque probablemente tendrán mayor impacto en la fase de expropiaciones y derribos.
El proyecto recién aprobado afecta a tres municipios, Ortuella, Portugalete y Trapagaran. Consiste en la remodelación del enlace de la A-8 en la villa jarrillera para preparar el camino a la 'Supersur'. Además, se completará con movimientos en sentido Bilbao-Ortuella/Trapagaran y Cantabria-Portugalete y se construirán dos rotondas «que simplificarán las conexiones entre los barrios de Urioste, San Andrés y El Salcedillo con Trapagaran», según consta en la memoria.
Itinerarios peatonales
Las obras incluyen la ampliación de los itinerarios peatonales y para bicicletas entre el barrio de Urioste y Portugalete, mediante la construcción de un tramo de bidegorri «que posibilita la conexión entre las dos márgenes de la A-8». En el barrio de El Salcedillo, se modificará el trazado de la BI-3747 para salvar el paso del enlace de Trapagaran, otra de las actuaciones de la 'Supersur'. Todas estas obras exigirán un desembolso de 50,9 millones de euros y el plazo de ejecución establecido es de 28 meses.
La aprobación es provisional y el proyecto deberá someterse a un periodo de información pública. Los afectados tienen un mes para presentar alegaciones a partir de la publicación del acuerdo del Consejo de Gobierno en el Boletín Oficial de Vizcaya. También se someterá a las alegaciones de los ciudadanos, con el mismo plazo, el estudio de impacto ambiental. Ambos documentos pueden consultarse en las oficinas de la empresa foral Interbiak, en Bilbao, y en los ayuntamientos afectados.