Tres de cada cinco viviendas que permanecen vacías en Euskadi (el 62%) han sido utilizadas por sus dueños hasta hace dos o tres años. Así se desprende de una encuesta del Gobierno vasco que constata también que, entre los demás inmuebles desocupados, la mayoría fueron habitados por lo menos en 1998. Apenas el 6% de las residencias actualmente cerradas no han sido aprovechadas nunca por sus propietarios.
La consejería de Madrazo va a introducir un canon de nueve euros diarios en el proyecto de ley de Vivienda precisamente para gravar los pisos vacíos, que sumaban unos 54.400 en 2005. No obstante, de todo ese parque inmobiliario, 20.200 viviendas son segundas residencias que quedarán excluidas del nuevo impuesto porque sus dueños las utilizan unas semanas al año (sólo se gravarían las que siempre estuvieran cerradas los doce meses).
Las autoridades autonómicas estiman que, entre los demás inmuebles vacíos, unos 26.700 todavía todavía no han sido movilizados y podrían incorporarse al mercado del alquiler, bien por la propia iniciativa del dueño, bien a través del programa Bizigune que gestiona el Departamento de Vivienda. El futuro canon autonómico pretende ser un acicate para que los propietarios las pongan en arrendamiento.
Encuesta bianual
La encuesta sobre domicilios vacíos en Euskadi tiene carácter bianual y va a ser renovada durante este año -el estudio costará 140.000 euros y ya ha sido sacado a concurso-. Los datos recabados hasta 2005 revelan que prácticamente todos los pisos que estaban cerrados entonces pertenecían a particulares. Asimismo, el 90% habían sido habitados por el dueño con anterioridad, incluso hasta poco tiempo antes de la encuesta; en unos casos, como residencia habitual y en una proporción ligeramente inferior, como segunda residencia.
El informe constata que sólo un número muy reducido de viviendas vacías habían salido al mercado inmobiliario para ser vendidas (5%) o alquiladas (2%). Según los autores del estudio, la exigua proporción cosechada por el arrendamiento se debe a que la sociedad considera «inadecuada» la legislación actual.
Otra explicación es que un número relevante de ciudadanos confiesa guardar la vivienda para usarla en el futuro o para transmitírsela a un familiar. Esta opción es apreciable en los tres territorios históricos, pero destaca sobre todo en Guipúzcoa, donde uno de cuatro encuestados asegura reservar el piso para un hijo.
El territorio guipuzcoano es el que registra más proporción de vivienda vacía (10% del total), seguido por Álava (casi el 7%) y Vizcaya (5%). Guipúzcoa es también la provincia que tiene más pisos pendientes de movilizar en términos absolutos (13.531), por delante de Vizcaya (10.222) y Álava (2.938).
Como es lógico, las tres capitales vascas y sus alrededores acaparan el 58% de todas las viviendas vacías. No obstante, en esos municipios, estos pisos representan un porcentaje reducido. En cambio, las proporciones son mucho más altas en las comarcas de Mungia (29,4%); Laguardia (28,3%); Zarautz-Azpeitia (18,5%); Arratia (14,4%); Gernika-Markina (13,9%); Beasain-Zumarraga (13,4%); Tolosa (12,1%); así como en San Sebastián y su zona de influencia (8%), Llodio (7,7%) y Las Encartaciones (6,3%).
En muchos casos, el peso de la vivienda de descanso explica los altos porcentajes consignados, pero también es destacable que en la comarca de Zarautz-Azpeitia, que es una zona tradicional de veraneo, los inmuebles desocupados se acercan a la mitad del total.
FUENTE: elcorreodigital