lunes, 23 de abril de 2007
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FECHA: 26 DE ABRIL (JUEVES)
HORA: 19:00h
LUGAR: SALON DE GORBEA




Titulo original: Mi querido Frankie


Dirección: Shona Auerbach.
País: Reino Unido.
Año: 2004.
Duración: 105 min.
Género: Drama, comedia.
Interpretación: Emily Mortimer (Lizzie), Gerard Butler (El desconocido), Sharon Small (Marie), Jack McElhone (Frankie), Mary Riggans (Nell), Jayd Johnson (Catriona), Sean Brown (Ricky Monroe), John Kazek (Ally), Katy Murphy (Srta. Mackenzie), Anna Hepburn (Directora).
Guión: Andrea Gibb.
Producción: Caroline Wood.
Música: Alex Heffes.
Fotografía: Shona Auerbach.
Montaje: Oral Norrie Ottey.
Diseño de producción: Jennifer Kernke.
Dirección artística: Margaret Horspool.
Vestuario: Carole K. Millar.



En busca del padre perfecto

Lizzie lleva años huyendo del padre de su hijo Frankie. En su huída, ha creado una historia ficticia, en la que el padre está permanentemente embarcado en una nave llamada HMS Accra. Cada mes, su hijo recibe cartas, supuestamente escritas por su padre, contándole fantásticas historias de lugares lejanos. Pero la ficción amenaza con venirse abajo cuando Frankie descubre que el HMS Accra va a arribar al puerto de la ciudad donde viven en ese momento. ¡Lizzie necesita urgente un padre de Frankie!.


"Construida con astucia, con escrupulosidad y con un enorme cariño por sus personajes, incluso por los más negativos, a los que siempre se les intenta encontrar una defensa, una motivación, huyendo así del estereotipo..." (Javier Ocaña, Diario El País) /

"Una de esas pequeñas películas que desmienten la presunta crisis del cine europeo. (...) enfoque sobrio y directo que le permite llegar al fondo emocional de la historia sin necesidad de excitarnos el lagrimal. No es que la película carezca de clímax, sino que llega a él por medios nobles..." (Antonio Weinrichter, Diario ABC)/

"Una bonita historia, muy bien fotografiada, y de cuyo sentimentalismo no se abusa en la interpretación... " (Francisco Marinero, Diario El Mundo).
Las anteriores son sólo algunas de las críticas que despertó la película Mi querido Frankie (Dear Frankie), debut de la británica Shona Auerbach como directora, y de Andrea Gibb como guionista, y que nos traslada a un mundo emotivo, intimista y muy poco común.
Se trata de una historia realmente conmovedora, pero con mucho humor, donde un niño sordomudo de nueve años y su madre, llevan toda una vida mudándose de un lugar a otro de Escocia. Ella, con el propósito de proteger a su hijo de una verdad que le podría hacer muchísimo daño, le inventa una historia para saciar su curiosidad.
Originalmente, en 1997, la historia se concibió para un cortometraje de 15 minutos, pero seis años después se convirtió en un largometraje, en el cual la guionista vertió parte de sus propias experiencias infantiles.


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¿Padre hay uno solo?

Frankie (Jack McElhone), un niño sordomudo de nueve años, y su madre Lizzie (Emily Mortimer), han pasado toda su vida de un lugar a otro. Esto, porque ella lleva años huyendo del padre de su hijo. Ahora, viven con la abuela en la ciudad escocesa de Greenock.
Con el único objetivo de cuidar a su hijo, Lizzie le inventa una historia: se dedica a escribir cartas falsas enviadas por el supuesto padre de Frankie, que trabaja en un barco y viaja a países exóticos. Este "falso" padre está embarcado, recorriendo el mundo en un barco llamado HMS Accra, porque es marinero mercante y, por lo mismo, no tiene tiempo para verlo. Pero mantiene con él una intensa relación epistolar. Le envía sellos todos los meses desde cada puerto, contándole fantásticas historias de lugares lejanos, y Frankie va así haciendo su colección. En el colegio se ríen de él, y dudan de la existencia de su padre.
Sin embargo, todo se complica cuando Frankie lee en el periódico que el barco de su padre está a punto de atracar en el puerto de su ciudad. Lizzie se ve en el dilema de decirle a Frankie la verdad, o bien inventar un plan desesperado y buscar a un extraño que haga el papel de padre perfecto (Gerard Butler).


Jack McElhone, como Frankie, transmite ternura y necesidad de afecto con sus silencios, ayudado por la voz en off que le permite al espectador escucharlo a través de las cartas que envía a su padre y que sirven de conducto narrativo.
Por su parte, Emily Mortimer, como Lizzie, deja entrever su difícil pasado con un rostro que refleja el miedo a enamorarse o a que su hijo pueda sufrir algún revés. La mirada de Gerard Butler, en el papel del supuesto padre, habla de la evolución que se va produciendo en su interior al descubrir el amor y bondad de madre e hijo, con unos ojos observadores del panorama familiar que son los de la propia directora.
Muchos pensarán que otra vez nos enfrentamos a una película donde el tema se centra en la búsqueda del padre, algo muy recurrente en el cine contemporáneo. Sin embargo, y de acuerdo a los críticos, Mi Querido Frankie aporta matices muy sugerentes, como el del perdón, la mentira, el maltrato doméstico, la reconstrucción familiar y lo que una madre es capaz de hacer para darle un padre a su hijo.
"La primera vez que leí 'Mi querido Frankie' fue en 1997, y era un guión muy corto. Pero la historia me impactó y ya no pude quitármela de la cabeza. Es una historia que expresa una enorme fe en la vida. Me quedé fascinado con el tema: hasta dónde puede llegar una madre para darle un padre a su hijo, ese padre que ella cree que él necesita por encima de todo. También me interesó la forma en que toda esta problemática le permite comprender mucho mejor a su hijo, y cómo su mentira también llena un vacío en su propia vida. Pero las mentiras siempre tienen consecuencias. Quería adentrarme en ese mundo complejo y explorarlo en profundidad. Es lo que me empujó a dirigir esta película" (Shona Auerbach, Todo Un Cine).
Publicado por Sparkles @ 9:48
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