El otro día hablando con un amigo economista me explico un poco la idea que tenia el PSOE sobre el impuesto del patrimonio, cuando ya tenia medio escrito un articulillo al respecto vi que Javier Dean se me había adelantado, así que os pongo directamente su articulo, cogido de su blog... espero que no se me enfade jeje:
Impuesto patrimonio
Habréis visto estos días que el PSOE ha incorporado en su programa la eliminación del impuesto sobre el patrimonio, siguiendo la estela del PP. Además, los de El País, que son muy jetas, ponían una encuesta en la que lo más negativo sobre el anuncio era que se trataba de una medida electoralista. Cuando fui a votar no encontré la opción de que era una medida de derechas, que es lo que yo hubiera votado.
Ya venía yo con la cosa desde que Miguel Sebastián se repitiera a sí mismo con lo del tipo único en el impuesto de la renta.
Dice el artículo que al eliminar el impuesto sobre el patrimonio se dejarán de cobrar 1.400 millones, que corresponden en su mayor parte a las clases medias. Y me he puesto a investigar. He ido al Informe Anual Integrado de la Hacienda Vasca de 2005 en el que se publican los datos correspondientes a 2004. ¿Y con qué me he encontrado? Pues con que se trata de una recaudación de 107 millones (la parte que nos corresponde a los vascos de los 1.400 millones, supongo) y que el número de declaraciones es de 36.816, frente a las 1.030.000 del impuesto de la renta. Y, lo más importante, que el 65% de la recaudación se sitúa en contribuyentes con un patrimonio valorado en más de 1,5 millones de euros y el 27% en contribuyentes con más de 600.000 euros de patrimonio. O sea, según El País, la clase media.
Lo cierto es que en Euskadi vamos a perder esos 107 millones de recaudación en lugar de incrementarlos gravando en mayor medida los grandes patrimonios. Y no me vale el argumento de que los ricos encuentran fácilmente vías de eludir el impuesto. Esos 36.816 no las han encontrado y han aportado lo equivalente a la mitad del presupuesto de vivienda del Gobierno Vasco.
Ay, socialistas de clase media. ¡Qué miedo me dais!